Contigo sé que puedo volar, Peter Pan.
miércoles, 6 de mayo de 2009
lunes, 4 de mayo de 2009
en el momento

En el momento que te mire quiero que sepas que te miro como cada momento en que te miro desde hace largo tiempo. Desde que te vi y me miraste. Desde que comencé a querer que me quisieras. Entonces comenzó la cuenta regresiva de cuentos sobre romances y películas depresivas que no pude detener hasta que acepte que no me querías. Pero cuando lo estaba aceptando se me planteó una duda: si dudabas o en realidad no me querías. Y sobre la base de la duda se tejió una red de mentiras, porque le mentí a mi corazón haciéndole creer que me querías. Pero la mentira nunca triunfa porque la verdad pesa más. Y la verdad era que no me querías. Dolió, pero tuve que aceptarlo (el dolor es inevitable si se habla de amor). Y lo acepté, no lo niego, pero el peso del amor es más grande que el de la mentira, la verdad y el dolor juntos, así que te seguí amando resignadamente. Me resigné a vivir en soledad por el resto de mi vida y a verte con otra y a sufrir demasiado cada día hasta que se volviera insoportable y solo existiera porque tú existías.
Pero un día sucedió algo extraño: te paraste frente a mí y me dijiste “te amo”.
Muchos dirían que fue un milagro, me conformo con saber que fue extraño. Creí que era un chiste, pero te conocía, sabía que hablabas en serio. En realidad era mentira, pero no lo noté, supongo que me agobié por la “noticia”. Y lo peor es que contesté: “quiero caer en tus brazos como por casualidad en el instante exacto en que el mundo deje de ser importante”.
No te reíste. Se suponía que debías probarme, pero por una vez en tu vida fallaste.
Te miré con los ojos muy abiertos (creo que ni pestañeé) y de repente diste la vuelta y te marchaste casi volando.
No te volví a ver hasta hoy, cuando me tomaste entre tus brazos y me besaste tímidamente antes de decir: “te necesito”. Y es ahora que decido que cada vez que te mire quiero que sepas que te miro como te he mirado en cada momento que te miro, desde hace tiempo, desde esa primera vez que nos miramos.
Pero un día sucedió algo extraño: te paraste frente a mí y me dijiste “te amo”.
Muchos dirían que fue un milagro, me conformo con saber que fue extraño. Creí que era un chiste, pero te conocía, sabía que hablabas en serio. En realidad era mentira, pero no lo noté, supongo que me agobié por la “noticia”. Y lo peor es que contesté: “quiero caer en tus brazos como por casualidad en el instante exacto en que el mundo deje de ser importante”.
No te reíste. Se suponía que debías probarme, pero por una vez en tu vida fallaste.
Te miré con los ojos muy abiertos (creo que ni pestañeé) y de repente diste la vuelta y te marchaste casi volando.
No te volví a ver hasta hoy, cuando me tomaste entre tus brazos y me besaste tímidamente antes de decir: “te necesito”. Y es ahora que decido que cada vez que te mire quiero que sepas que te miro como te he mirado en cada momento que te miro, desde hace tiempo, desde esa primera vez que nos miramos.
Mi querido Quasimodo:
He menester contarte de las desgracias que has causado, para que tengas a bien darte por aludido sobre el poder que portas con tu gracia.
Es necesario ponerte al tanto de ciertos sucesos que has generado en mi persona:
- Desvelos
- Cambios anímicos
- Profundas depresiones
- Exaltada alegría
- Tildaciones mentales
- Anhelos incontenibles de volar, gritar, abrazar tu persona y demás cosas faltas de sentido y de dudosa aprobación social
- Estupidez generalizada
- Supresión de las necesidades básicas
- Necesidad (adictiva) de contemplar tu figura constantemente
- Caídas y accidentes
- Supresión de personalidad (por momentos)
- Priorización de tu persona ante cualquier evento, situación u obligación posible
Por todo esto te digo que de nada vale que gastes tu dinero en bombas u armas, ya que en ti hay poder suficiente para aniquilarlo todo si así lo quisieres o hacerlo profundamente hermoso a cada paso tuyo si ese fuera tu deseo. Puedes acabar con mi mundo, hacerlo inmensamente más bello o irte dejando un corazón en el más profundo de los grises. Puedes matarme y revivirme con sólo chasquear los dedos. Puedes darme el cielo con sólo un beso y traer las estrellas con una palabra. Y con el roce de tu piel puedes mover montañas.
He de decirte, mi bienamado niño (y si no lo has notado sabría la poca atención que a este texto has dado) que yo soy tu enamorada. Sí, Quasimodo… te amo.
Es necesario ponerte al tanto de ciertos sucesos que has generado en mi persona:
- Desvelos
- Cambios anímicos
- Profundas depresiones
- Exaltada alegría
- Tildaciones mentales
- Anhelos incontenibles de volar, gritar, abrazar tu persona y demás cosas faltas de sentido y de dudosa aprobación social
- Estupidez generalizada
- Supresión de las necesidades básicas
- Necesidad (adictiva) de contemplar tu figura constantemente
- Caídas y accidentes
- Supresión de personalidad (por momentos)
- Priorización de tu persona ante cualquier evento, situación u obligación posible
Por todo esto te digo que de nada vale que gastes tu dinero en bombas u armas, ya que en ti hay poder suficiente para aniquilarlo todo si así lo quisieres o hacerlo profundamente hermoso a cada paso tuyo si ese fuera tu deseo. Puedes acabar con mi mundo, hacerlo inmensamente más bello o irte dejando un corazón en el más profundo de los grises. Puedes matarme y revivirme con sólo chasquear los dedos. Puedes darme el cielo con sólo un beso y traer las estrellas con una palabra. Y con el roce de tu piel puedes mover montañas.
He de decirte, mi bienamado niño (y si no lo has notado sabría la poca atención que a este texto has dado) que yo soy tu enamorada. Sí, Quasimodo… te amo.
?
Hoy volviste a mi memoria y ha pasado demasiado tiempo.
Intente recuperar el presente y solo consegui preguntas flotando en el aire, destinadas a no encontrar nunca respuesta
Volvi a oir la música y ya suena como de hace siglos. Regresé a ese lugar y está absolutamente intacto, como si hubieras detenido el tiempo, como si nada hubiera sucedido desde el ultimo dia que te vi, como si volviera atrás en un sueño. (me pregunto si ahora eres un fantasma)
Algo se rompió aquel dia. No puedo averiguar qué es. Todo lo que amabas y a lo que destinaste tu vida esta abandonado, a la vista de todos y de nadie, muriendo lentamente en un océano de tiempo.
Necesito saber cómo estas, si me necesitas, para lo que sea, porque no soporto pensarte en peligro sumido en la soledad, en la desesperación del vacío. Yo lucharé a tu lado, amigo.
Intente recuperar el presente y solo consegui preguntas flotando en el aire, destinadas a no encontrar nunca respuesta
Volvi a oir la música y ya suena como de hace siglos. Regresé a ese lugar y está absolutamente intacto, como si hubieras detenido el tiempo, como si nada hubiera sucedido desde el ultimo dia que te vi, como si volviera atrás en un sueño. (me pregunto si ahora eres un fantasma)
Algo se rompió aquel dia. No puedo averiguar qué es. Todo lo que amabas y a lo que destinaste tu vida esta abandonado, a la vista de todos y de nadie, muriendo lentamente en un océano de tiempo.
Necesito saber cómo estas, si me necesitas, para lo que sea, porque no soporto pensarte en peligro sumido en la soledad, en la desesperación del vacío. Yo lucharé a tu lado, amigo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


